Adan1

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El 4 de Septiembre es un día más. Ni frío ni calor. Cero grados. Abro los ojos a eso de las diez y media intentando recordar cómo acabó el día de ayer. Estuve en un bar, pero no se si lo recuerdo por la resaca espantosa que me congestiona el cerebro, o porque noto un bulto al otro lado de la cama.
Es una cama doble. De esas que curiosamente se llaman camas de matrimonio. Hay unas sábanas azul oscuro enredadas en la zona de los pies. Dos almohadas pequeñas y turgentes a modo de ojos.
El techo es blanco y tres focos me hacen caer en la cuenta de que no estoy en mi casa. Ni de coña.
Hay una mujer desnuda ofreciéndome su culo redondo y duro, mientras duerme mirando hacia la pared. Curiosamente en esa pared hay un póster de un cuadro antiguo. Ese que representa a Ofelia muerta en el río. De hecho, creo que se llama así. Ni lo se ni me importa. Esos cuadros no van conmigo. Ni harto de vino barato colgaría uno de esos pósteres en mi habitación. Y mucho menos con chinchetas naranjas. Al lado del póster hay una estantería con souvenirs de viajes extraños. Un pingüino con una caña de pescar dice I love Sweden. También hay novelas de ciencia ficción. Lucky Starr y esas cosas ochenteras.
Hago un esfuerzo mirando el culo de la mujer, intentando recordar su nombre pero es imposible. Casi ni me acuerdo de mis apellidos. Seguramente esta mujer se llame Ana, o Amparo o Carmen o Pilar o alguno de esos nombres feos de tanto usarlos o feos en sí mismos. Yo me llamo Adán, hasta ahí llego.
Sus piernas son, lo que comúnmente se llama, dos palos de escoba recubiertos con un poco de látex para disimular. En cambio, menudo culo tiene. Parece que se haya operado el culo, pero no veo ninguna cicatriz por ningún pliegue oculto. Es una mujer delgada, no hay duda, con lo cual me tranquilizo un poco porque me gusta tener todo controlado y paso de que me sobren carnes que ni yo mismo puedo abarcar.
La posición medio fetal me permite verle levemente el coño a modo de hamburguesa Happy Meal para niños (sin pepitas de sésamo). Está tan bien rasurada que podría peinarme las cejas mirándole el tema. Realmente es una cerda del averno, ahí con todo el chochote al aire y tan plácida.
Acerco mis dedos índice y corazón y empiezo a separarle los labios vaginales despacio para que no se despierte. Mientras le acaricio de manera liviana el coño noto como la Torre Inclinada de Pisa empieza a erguirse verticalmente sobre el nivel del mar. Esbozo una sonrisa y me asomo por encima de su cuerpo para verle la cara, no vaya a ser que acabe en la unidad de cardiopatías antes de tiempo. Tiene el pelo negro y liso y largo que le cae sobre el hombro recostado y la espalda. Cejas finas con la curvatura que a mi me gusta. Piel blanca y tersa (de eso ya me había percatado), nariz recta, labios delgados, pómulos simétricos y todas esas mierdas...parece que cumple los requisitos de la época, ¿qué coño hago en su cama? Jajaja.
Sus tetas. Sus tetas son pequeñas. No creo que llegue a la noventa. Como de colegiala. Pezones oscuros sobre superficie clara con piel de gallina. Se ve que se ha destapado a media noche y tiene frío.
Deslizo uno de mis dedos en el interior de su vagina resbalosa y sus caderas se mueven lentamente poniendo el culo en posición de ataque. Soy de mente y defensas débiles y no tardo ni tres segundos en introducir un segundo dedo, lo cual hace que ella remueva los brazos, las tetas se balanceen, y abra un poco los ojos. Marrones.
-mmmm ? ronronea despertándose. Yo sigo a lo mío, meneando, como culebrillas, los dedos dentro de ella, sintiendo el chapotear de los mismos. A estas alturas tengo el cipote como un pantalón de pana.
De repente ella es consciente de la situación y me mira con la cara marcada por las arrugas de la sábana.
-ey, buenos días, guerrero.
-hola, buenas.
-no te pregunto qué quieres para desayunar porque veo que ya te has servido tu mismo.
-Ajam. ¿Me pasas el cuchillo de la mantequilla?
Abre los ojos y arquea las cejas con gesto de ?¡qué cojones...!?
-Era broma. ? Continúo con el oleaje de los dedos y observo como pone la boca en forma de ?o? cerrada e inspira haciendo el típico ruidito que quiere decir algo así como ?has dado en la diana?. Su estómago se contrae. Mueve las caderas de tal forma que su hamburguesita queda mas expuesta todavía a mi mesa de trabajo. A los diez minutos de sudado toqueteo le digo,
-Y tú, ¿no quieres desayunar? ? mientras miro el cipote y su boca por turnos. - ¿no quieres un colacao?
Se lo piensa con cara de zorra y sin decir palabra se levanta (mis dedos se escurren fuera e imagino un ¡plop! que no llega a existir pero casi). Arrodillada en la cama se recoloca el pelo, mostrándome las tetas en todo su esplendor. Sí, verdaderamente es una tía buena. Algo delgada pero se le perdona.
-No,no. Túmbate boca arriba.
Ella me obedece en 5 segundos y se tumba apartándose el pelo de la espalda. Me pongo de pie en la cama, obteniendo un plano general de la escena.
-¿Te importa si quito ese puñetero póster de la pared? Me está dando por culo y no sabes cuanto.
-Tú mismo.
Salto voraz hacia el póster y lo arranco de un tirón. Dos de las cuatro esquinas de la mierda de póster se quedan con sus chinchetas en la pared. Que le jodan. Miro a la mujer de nombre desconocido y me toco el miembro.
-A desayunaaaar.
Coloco mis rodillas a ambos lados de sus tetas y le pego varios golpes de cipote en la cara. Ella saca la lengua y se la golpeo también. Golpeo su frente varias veces. Ella sonríe. Le agarro mechones de pelo y los paso por la superficie de mi miembro. Nada quedará impoluto tras mi paso por su casa. Le giro la cabeza hacia un lado y le paso el glande por la oreja. Lo que más me gustaría ahora: mear sobre su oreja y su pelo. Pero mientras mi antenita mira al espacio, tiesa, al brillo, soy incapaz de mear aunque me muera de ganas.
Acabo insertándole el cipote en la boca hasta atrás. Se escuchan gorgeos y atragantamientos y yo arremeto más y más. Noto en la punta cómo la garganta se contrae y se expande de manera profesional, haciendo que el mete-saca bucal no dure más de minuto y medio y descargue mi batallón de espías lechosos directamente en su esófago. Saco el miembro y ella comienza a hacer gárgaras con una mezcla desproporcionada de saliva y semen. (Si se le pusiera un poquito de sangre, los chicos de Metallica estarían encantados de grabar el Requeteload con esta chica).
-Traga
Me mira con los ojos llenos de lágrimas y traga. Acto seguido nos morreamos guarramente, entremezclando lenguas, fluidos y dientes. Un escalofrío de placer recorre mi columna vertebral.
Me hago a un lado y me derrumbo boca arriba a su derecha. Ambos miramos el techo con sus tres focos.
-¿Estaba rico el colacao?
-Sí pero se te olvidó echarle azúcar.
-Eres una puta encantadora, cariño.
-No te he cobrado ni un céntimo.
-Cierto. Eres una zorra encantadora, cariño.
-Jajaja. ¿Qué hora es?
-Lo menos las once.
-Se supone que hoy tenías una cita con tu editor...
-Me cago en la puta, ¿cómo sabes tú eso?
-Anoche se te soltó la lengua en el garito del tío ese amigo tuyo.
-Ángel. Pues sí, he quedado en el centro para comer con él a las...dos, creo. ? levanto mi mano y la dejo caer despacio, como el Halcón Milenario aterrizando en busca de Lando, en su pubis rasurado. Acaricio haciendo círculos. ? El muy hijo de puta me ha programado una firma de libros en la Fnac para esta tarde. Voy a ver si lo convenzo para que la anule. Me joden mucho esas mierdas llena de niñatos y cuarentonas amargadas. Y más si estoy resacoso. La ultima vez que estuve en una firma, en la librería...no me acuerdo. Bueno, la ultima vez que estuve, una tía de no menos de cincuenta puñeteros años me comió la bola con su puto niño, que tenía miles y miles de poemas buenísimos y ahora estaba enfrascado en su novela coral, algo sobre un submarino radioactivo que se descontrola y no se que mierdas sobre la unión de todos los paises en una única y devastadora fuerza contra un enemigo invisible venido de otro planeta.
-¿Y tú qué le dijiste?
-¿Palabras textuales?
-Sí...
-Señora, ¿tengo yo cara de buen samaritano?
-Qué cabrón.
-Y tú que zorra.¿Cómo te llamas?
-Eva.
-Cierto, cierto. Pues buenos días Eva. ? le digo mientras acarició con el índice su clítoris. Eva abre las piernas.
-Tengo zumo de naranja... y peras en la nevera, por si... quieres desayunar...
-Sí, ahora me levanto, primero voy a explorarte un rato.
-Me parece perfecto.
-Y tanto, ¿alguna vez te han rasurado el coño con tu propia saliva?

2



Soy Adán y soy vividor y escritor. En ese orden. Adán Schulz. Mi padre era alemán. Si veis mi nombre impreso en la portada de algún libro no lo compréis. Escribo libros patéticos sobre temas de actualidad y gano una pasta con ello. Por ejemplo, estallan unos trenes en Madrid y el gobierno se va a la mierda. Pues yo en seis meses ya tengo preparada mi novela sobre un joven revolucionario de poco cerebro que acaba metido en un grupo terrorista (llamémosle ETA) y tiene que atentar contra su padre, Alberto Ruíz Gallardón. ¿Gran Hermano lider de audiencia? Al poco, yo ya tengo preparada mi novela sobre seis personas famosas secuestradas y aisladas en un zulo (entre ellos estaban Norma Duval y Ramoncín. Norma acaba embaraza y Ramoncín apesadumbrado pero con su cara de chotis perpetuo). No os podéis ni imaginar la fama que da escribir ese tipo de cosas. Te censuran por todas partes. Lo se. Algunos van más allá y te denuncian. A veces pierdes tiempo y dinero en muchos juicios pero a la larga te sale rentable. Te conviertes en persona cuasi non grata para ciertos sectores primitivos de este podrido país. Tu nombre sale en todos los periódicos, en todas las revistas del tipo Tiempo, Interviú, SuperPop...En todas las secciones de sociedad de los telediarios, menos en el de Televisión Española y Antena3. Todo el mundo habla de tu libro y de la clase de persona que puede tener esas ideas tan maquiavélicas. Todos quieren informarse. Todos los programas de tertulias quieren contar con tu presencia a golpe de talonario. Sanchez Dragó incluso te la chuparía (tántricamente hablando). De repente descubres que María Teresa Campos siempre ha sido tu mejor amiga y está dispuesta a prestarte a su tetuda hija para tus juegos lascivos. De todo. Te pasa de todo. Y claro, tanta fama, aunque sea mala, hace que tus libros se vendan como rosquillas. Recientemente tenemos el ejemplo de Aznar y sus memorias. En ese aspecto, yo soy como Aznar: ambos escribimos libros de mierda que se agotan en las estanterias y nos forramos. Pero que quede claro, yo no tengo bigote (mi hija tampoco).
Así de simple y rastrera es mi vida laboral.
Tengo un ático de cien millones de pesetas en el centro de la ciudad, con una terraza de muchos metros cuadrados lleno de primeras marcas. Como dijo alguien en un libro que no recuerdo, las cosas ya no se describen al detalle. Simplemente se nombran las marcas. Pues bien, mi habitacion es Sony. Mi cuarto de baño Grohe. Mi cocina LG. Mi terraza es El Corte Inglés. Grácias chicos.

Tengo 39 años. Nací una soleada tarde de 1965. Concretamente la soleada tarde del 19 de Abril. No se si pasó algo interesante a nivel mundial, nunca he estado tan aburrido como para informarme de eso, pero me gustaría que ese mismo día unos rebeldes chinos hubieran lanzado un poco de agente naranja sobre los campos de arroz. O un tejano loco y barbudo, armado con su rifle de caza y su peto vaquero, hubiera acabado con un padre de familia honrado, por un puñado de dólares, es decir, banquero. Sería un buen pistoletazo de salida a modo de preságio sobre mí mismo.
Estudié la carrera de periodismo y justo al acabarla me di cuenta de que este puñetero mundo estaba agonizando e iba a reventar de un momento a otro. Es un mundo podrido y angustioso basado única y exclusivamente en el poder del dinero. Si tienes suficiente pasta para comer todos los dias en bares modernos y comprarte la discografía original de Prince, vales. Si no te llega para el metro o para ver la última de Amenábar, no vales. Así de claro y de sencillo. Me di cuenta que no se puede ser honrado y vivir bien al mismo tiempo. Es una puñetera cuestión de prioridades, suerte y morro.
Tras acabar la carrera con muy buenas notas (siempre he sido muy buen estudiante gracias a la mentalidad germana que me daba de comer a diario) encontré un trabajito como cronista de conciertos para una revista musical ahora muerta. Todos los fines de semana iba con mi cochecito (un Seat Ritmo de la época con alarma antirrobos. De las primeras alarmas que salieron al mercado. El sistema era primitivo a la par que rocambolesco. No existian los mandos a distancia de ahora, asi que, para desconectarla, tenías que, con una llave gordezuela como la de los candados de moto, accionar una cerradura que se escondia en los bajos de la parte delantera del coche, junto a la rueda derecha casi, lo cual hacía que nadie tuviera ganas de tener la alarma conectada, lo cual hacía que no sirviera para nada. Un mero reclamo publicitario. Hijos de puta.) a conciertos de toda índole. Bruce Springteen, Iggy Pop, David Bowie, Julio Iglesias... Tenía mi lugar privilegiado entre bambalinas. Era uno de esos tipejos enjutos que se podían ver en los laterales de los escenarios, detrás de los amplificadores y las guitarras de repuesto y os aseguro que el más rockstar de todos era Julito. Por cada pipa, tres adolescentes enfermas de sexo vácuo por lo menos. Me hubiera gustado hacer un agujero en la pared del camerino de Julito con una taladradora y poder ver todo lo que ese engendro hacía allí dentro en esa época. Menuda prenda.

Al cabo de dos años de conciertos para arriba conciertos para abajo, me cansé. Principalmente porque me pagaban una miseria alegando que había un millar de periodistas en la puerta esperando a que yo me fuera. Y eso es lo que hice, no sin antes mangar algunas cosas de la oficina a modo de pataleta.
Despues me puse a trabajar en un periódico. Sección nacional. No tardé mucho en largarme de ese sitio porque siempre me tocaban temas políticos y los muy cabrones me venian con el cuento de ?hijo-no-podemos-decir-las-cosas-tal-como-tú-las-ves-porque-nos-meteríamos-en-problemas? y me censuraban el sesenta por ciento de los articulos.
Luego comencé a escribir poesía destructiva de la época. Ya estábamos en los noventa, el fín del milenio y ,con un poco de suerte , del mundo. Recuerdo que me publicaron un librito de cien páginas con poemas del estilo Kurt Cobain. I hate myself and I want to die. Pero nunca se llegó a distribuir. Solo en las cuatro librerias bizarras a las que yo mismo me encargaba de llevar el material.
En una de esas librerias, el vejete dependiente me llegó a decir ?hijo, no nos traigas más libros del perturbado ese, que no se venden? y decidí que tenía razón: era un perturbado.
Luego, entre trabajos de pocos meses, empecé con los libros. Mi primer libro se llamó Mamá, mamá en el colegio me llaman asesino y contaba la historia de un niño de doce años, gordito y tímido, que mata y despelleja a Elena, la chica que le gusta. Con el pellejo, en el ultimo capítulo, prepara un consomé para él y su madre, una divorciada ninfómana. Nunca se me olvidarán las últimas palabras del libro:
Mientras daba un largo trago a su taza de consomé y notaba como se le erizaban los pezones y le palpitaba la vulva, le dijo:
-Hijo mío, tú si que sabes preparar un buen caldo caliente.

Ni que decir tiene que no me lo publicaron hasta unos años después, cuando ya era famoso por los libros de mierda siguientes, que podrían denominarse ?libros de encargo del señor Don Dinero?. Después de Mamá, mamá , escribí un libro de relatos. Alguno de terror, alguno de gángsters, alguno de tráfico de drogas en los que mezclaba a propósito y solo para joder, nombres franceses, moneda española, ciudades norteamericanas, comida japonesa actual y coches y ropas de los años cincuenta.
Ése si lo publicaron en su momento bajo, el título de Relatos aburridos para hacerse el interesante. Ahí fue donde conocí a mi actual editor, un tipo de barba blanca y gafas de pasta. Gordezuelo y cincuentón. Adorador de la generación beat y las comilonas en el restaurante Arts. Francisco Vázquez de Seoane. ¡Toma ya! (Algo importante que no debe olvidarse: El viejo Seoane fue el que le puso título al libro)



3


Son las dos y cinco minutos de este 4 de Septiembre. Estoy sentado sobre el asiento de mi BMW Z3 negro intenso. Llantas de aleación. Infitnitos airbags ultrasensibles. Neumáticos Dunlop ultima generación. Radiocassette Pioneer reproductor de mp3, wav, midi y mil formatos más que no alcanzo a comprender.
Voy camino del restaurante Arts, donde he quedado para comer con el viejo Seoane. Mi intención es introducirme en su cerebro hasta hacerle coger el teléfono y llamar al director de eventos de la Fnac. Que anule mi firma de libros prevista para esta misma tarde. Complicada tarea.
El restaurante Arts no es cosa de otro mundo. No es uno de esos restaurantes de ochocientos tenedores en los que hay un botones en la puerta dispuesto a aparcar tu coche si le dejas las llaves. No es uno de esos sitios con música clásica de fondo donde sirven crema de tomates secados al sol. Por suerte. Detesto esos sitios llenos de gente con bigote y camareros demasiado pelotas y demasiado falsos. Un buen camarero ha de ser falso, no lo niego, pero en su justa medida. No porque tu digas que la crema de langosta está asquerosa, un camarero tiene que sonreirte y prometerte otro plato. No hay que ser tan mierda.
El restaurante Arts es un sitio pequeño con no más de 20 mesas. Siempre se escucha de fondo la música de algún grupo inglés. Ya sean los Beatles o los Sex Pistols. Es un sitio descaradamente moderno pero con gusto. Nada de elementos decorativos de los años setenta. Todo muy actual y policromado. Uno de esos sitios donde en el lavabo puedes encontrar un expendedor de condones, al lado de un enome espejo en forma de ameba. Todo ello bañado con una luz azul, parecida a la de los autobuses. La zona de las mesas está bien iluminada. Nada de lamparitas con bombillas amarillas que lo unico que hacen es estorbar cuando cortas el solomillo a la pimienta verde con guarnición de patatas canarias cocidas con infinidad de verduras.

Aparco el coche en una calle cercana y entro en Arts. El señor de la puerta me saluda cortésmente y me pregunta si voy a comer sólo o tengo una reserva. Le digo lo oportuno y me señala con la mirada la mesa en la que se encuentra sentado el viejo Seoane. Ya se ha trasegado media botella de vino. Un rioja de excelente añada. Lleva un polo color azul marino con el cuello un poco descolocado. Siempre igual.
-Ponle una botella de buen vino al viejo Seoane y lo harás completamente feliz.
-Eh, no te había visto entrar. Llegas un poco tarde, como siempre. Pareces una princesa de cuento, cabrón.
-Eso intento. ?me siento enfrente de mi compañero de fatigas y le hago una señal al camarero para que se acerce. Como ya dije antes, no es uno de esos sitios llenos de camareros pelotas.
-¿Qué va a tomar? ? el camarero es el estereotipo de larguirucho desaliñado.
Le pregunto al viejo si ha pedido su comida ya. Respuesta: No. Tras mirar la carta durante casi diez minutos, el viejo dice con vista cansada
-Ñoquis de espinacas para mí.
-Canelones con setas y salsa de higo.
La pasta del restaurante Arts es la mejor de toda la ciudad.
En la mesa de al lado están comiendo una pareja de no más de 25 años. Él es un completo inutil. Ella tiene la cintura de un colibrí en celo. Ya me gustaría a mí azotarle las minitetas con una soga deshilachada...
Desde hace unos meses no dejo de pensar en el sadismo como válvula de escape. Me parece que es una de las aficiones más honestas que existen. No hay persona más sincera que la que admite ante una multitud que lo que verdaderamente le gusta es ver como la gente sufre debido a sus castigos con o sin razones. Pienso que la violencia está serigrafiada en nuestras células madre. Cierto es que hay muchos mas sádicos que masoquistas, una pena. Todo nos iría mucho mejor si nos dejáramos de tanta tontería en nuestras vidas cotidianas; las cosas son más fáciles de lo que parecen, solo hay que arrimarse a un buen sustento y dejarse llevar por la inercia. Todo lo demás, puede esperar. Hay tiempo para todo.
Entre bocado y bocado de deliciosa pasta italiana bien cocinada, el viejo Seoane y yo hablamos sobre el futuro de la literatura universal. Me dice que no tardará mucho tiempo en estallar todo como un petardo lleno de mierda, con sus evidentes salpicaduras. Luego dice que todo volverá a su cero prehistórico y habrá que empezar a reconstruirlo todo. Entonces ahí será cuando por pequeños detalles casi sin importancia, nos desviaremos del anterior rumbo y blablablá.... A partir de aquí pierdo el hilo y me limito a asentir o disentir cuando creo oportuno según sus gestos y su tono de voz carajillera. Yo no pienso eso. Yo creo que aún queda mucho por trastabillar (y si no mira mi cutre ejemplo de los libros de actualidad tergiversada), aún tiene que salir nueva gente inteligente que nos dirá que su mierda es mejor que toda la mierda anterior y nos lo creeremos con el pico cerrado y la mirada en el infierno. Todavía queda por emerger mucha gente con manuscritos sobre cosas que no interesan a nadie (como Corporación Dermoestética) tan matemáticamente escritos que solo podremos decir ?vaya...este tipo tiene razón, cómo escribe? sin pararnos a confesar que no entendemos ni media palabra. Realmente eso es lo que pienso; pienso que aún queda mucha gente por explotar y mucho dinero sucio que ganar. Puede que, incluso, mis nietos continúen engañando a críticos y criticuchos dándoles justo lo que necesitan escuchar pero con la rabia de épocas futuras. Porque a pesar de que todo está ya escrito, el ser humano es de naturaleza destructiva a la fuerza. Desde que perdímos los pocos instintos que teníamos no podemos hacer otra cosa que crear y crear y crear para luego tener algo que destruir, destruir, destruir.

Entre saltos de conversación, muy típicas del vejestorio, le digo que anoche estuve toda la noche vomitando y no tengo cuerpo para pasarme toda la tarde firmando ejemplares de mis libros. Que tengo la cabeza revuelta con un nuevo proyecto que tengo en mente y que intente por todos los medios posponer la cita para la semana que viene. Respuesta: rotundamente no.
-Pero, tío, la última vez ya tuve que llamar un día antes para decirles que te resultaba imposible ir al día siguiente y toda esa mierda que me contaste. John no te traga mucho, ya lo sabes, solo te contrata porque tiene que hacerlo y esas mierdas y no creo que vuelva a pasar por el aro. Además no se alegrará mucho, sabiendo como se las gasta el muy cabrón y sabiendo que lo vas a dejar tirado sin ningún suplente ni nada por el estilo para suplir tu puesto. No me seas quejica y apechuga. Seguro que anoche estuviste por ahí bebiendo en el bar ese de maricones toda la noche. Incluso puede que te subieras a la barra en plan Bar Coyote, no lo descarto.
-Joder, viejo, me cazas al vuelo. Sí, estuve toda la noche tragando chupitos pero, ¿y si realmente estuviera enfermo? John-enfermo-mental no tendría mas remedio que joderse y no contar conmigo...
-Y tú no contar con vender mas libros en la Fnac, y no estan las cosas para tirarlo todo por la borda porque sabes de sobra que tu último libro es una puta mierda, el peor de todos y no se va a vender ni medio si no es gracias a la campaña de publicidad de la Fnac en su puta revista snob. El mes pasado te sacaron en portada y se portaron bien en la entrevista, sabes que podrían haberte comprometido mucho más de lo que tú solito te comprometes, marica.
-De acuerdo, iré esta puñetera tarde a mirar moscas y a joderme el puto dedo firmando ...pero joder, si ni siquiera tengo una firma fija, jajaja, cada vez hago un garabato diferente.
-Sabes que eso te vende aún más, cabronazo, deberías haberte dedicado a la publicidad, engañarías a mucha más gente de la que engañas ahora.

El viejo Seoane ríe compulsivamente, tose, respirar por sus conductos atascados de tanto fumar y gime. Todo a la vez y con un solo gesto. Parece una cucaracha el cabrón y yo esta tarde voy a parecer un perro atropellado firmando libros en la Fnac. Por lo menos espero que no me hagan decir ni una palabra.
-Tenemos que estar en la Fnac a las cinco. Alas ocho acabas si no hay mucha gente. Si no es así te tocará quedarte una hora más.
-Joder, que no soy una puta rockstar haciendo bises.
-Yo diría que poco te falta, te metes mas mierda que muchos rockistas melenudos de los ochenta.
-cada día te pareces mas a Alfredo Landa en Don Erre que Erre. Te falta la boína.
-A ti te faltan dos buenas hostias bien dás. ?hace gesto de arrearme una hostia con la mano abierta pero se detiene y levanta la copa de vino manchada de ñoquis en los bordes. ? Brindemos por la camarera de aquella mesa.
-¡Por la Epil Lady de la camarera de aquella mesa!
-¡VIVA!



4


Después de comer cada uno se va por su parte no sin antes quedar para ir juntos a la Fnac por la tarde. El viejo Seoane se monta en su cacharro Mercedes de veinte años y se marcha haciendo mucho ruido. Yo me voy en mi BMW a casa. Aún me da tiempo a beberme una copa y a hacer unas llamadas desde el sofá de cuero blanco.
Estoy en contra de los telefonos móviles. Sólo lo utilizo para lo estrictamente necesario. No me gusta nada hablar por teléfono y mucho menos a través de un movil, con toda esa gente escuchando tus comentarios e imaginando posibles vidas mejores que las de todos ellos. No hay nada como estar en el sofá de cuero blanco de mi salón ultramoderno, equipado con todos los componentes electrónicos que puedas imaginar, y hablar por teléfono con los pies encima de la mesa de cristal de bohemia, regalo de una antígua novia modelo (siempre he sospechado que esa tía era algo más que modelo. Algo así como Gran Puta de Lujo. Porque una modelo no gana tanto dinero como para regalarle a un tipejo como yo, que conoces desde hace unos meses, una mesa baja de cristal de bohemia auténtica valorada en más de 500 mil pesetas. Y todo para poner los pies encima. Tremendo).
Una vez acomodado en mi casa, decido llamar a Andrea para tomar algo esta noche.
-puedes pasarte si quieres a las ocho por la Fnac y ya vemos que planes montamos.
-la Fnac ...¿el sitio ese de los libros?
-Me cago en toda tu puta madre, puñetera gran puta. ?digo todo eso en voz baja y tapando el micrófono del teléfono con la palma de la mano. No comments.
-sí, el sitio ese raro donde la gente lleva los libros que escriben sobre todo tipo de cosas, ya sabes.
-vale. Pues allí estaré.
Click.
Andrea es una imbécil total pero podría ganarse la vida perfecta y sanamente haciendo vídeos magistrales para DeepThroath.com. Pero no me hace caso y se dedica a vender pintalabios excesivamente caros a las ricachonas hartas de pintar la boquilla del cigarrillo de rosa. No es mala chica pero tiene menos inteligencia que un pajarito. Solo entiende de modelos, de pintalabios (ella los llama lipsticks), de coches caros, de comida japonesa y de fiestas privadas. Me temo que es carne de cañón pero me apetece verla, con un poco de suerte y si la invito a muchos cubatas de ron añejo ultracaro, puede que le aborde el interior de su garganta. Los piratas de Isla Mágica no son nadie en comparación con mis batallones de corsarios albinos y lechosos.
Paso el resto del tiempo intentando inventar nuevas novelas, o al menos nuevos conceptos abstractos para poemas incomprensibles. Creo que tengo ganas de publicar un nuevo libro de poemas. Si me abro paso en el mundo de la poesia extraña, puede que pueda dejar de escribir esas novelas de no menos de 350 páginas sobre actualidad manipulada. Aunque normalmente me lo paso pipa en algunos fragmentos mientras las escribo (como cuando Gallardón llora a moco tendido y se mea y se caga en los pantalones y se le agotan los ultimos segundos de vida como al negro de Terminator 2), pero a la larga te llena el cerebro de resentimiento, y de eso ya traía yo mucho de serie.
Además, ganaría el mismo dinero haciendo la cuarta parte de lo que hago.No se. De momento para mí no existe otra cosa que el bourbon y Bach en el reproductor, hasta que llegue la hora de ir a la Fnac a hacer el tonto un rato.
la vida y la muerte y la resureccion de la que tanto se habla y la reencarnacion de los setenta duran 50 minutos. Es curioso eso que digo de los nombres. eso que no tengo nombres predilectos ni preferidos, si no que una vez estan los nombres adjudicados, opino por encima como siempre, como si sirviera de algo. El hecho es que si, esa cancion que empezó a atronar desde la habitacion de mi madre me gusta. me gusta de la misma manera que me hubiera gustado saltar desde las torres gemelas para volar en lugar de morir asfixiado y/o quemado. me gusta de la misma manera que me puede llegar a gustar el vinagre o el sabor de las lagrimas que no son tuyas o casi casi cualquier cosa que no me gusta porque me hace daño o intenta doler. Detras de esa risa de perro atropellado (sic) que solté (soltamos) cuando empezó a sonar la dichosa cancion con tono jocoso, se esconden muchas cosas bonitas casi todas que al ser pasadas por el tamiz de mi mente enferma, sucia, sudada y pasada por agua, se tornan imposibles y dolorosas y desquiciantes. como cientos de pinzas de la ropa levantando mi peso. como aquel que se corta una falange con un formón esmerilado y eyacula sangre. Detras de todo eso tan trivial, y si forzamos un poco la maquina, cariñoso, hay mucho. mucho que me hace palidecer (si puedo hacer tal cosa, lo dudo). hace que mis minietapas que te conté, se den el relevo con mayor rapidez si cabe. ON / OFF . click click click click. hasta que se funde la bombillita de luz amarilla que oculto tras el inservible escudito del medievo mal colocado. Aquello que te dije del pellejo de las longanizas que se dan la vuelta y dejan la carne viva al exterior. Pues eso. Detras del pellejo solo queda una bombillita de luz amarilla que da el calor justo para hacerme sudar solo a mi. Injustamente. Ya sabes todo lo que sabes y no hay mas. todas las longanizas estan sobre la sarten ya, quizas solo falten los condimentos. la albahaca. la pimienta negra. aceite de oliva virgen extra. las palabras adecuadas. y tambien, jajaja, la eliminacion de aquello del "y yo tambien, yo mas" . el recurso facil, tu me entiendes. quizas solo sea cuestion de tiempo y/o entendimiento. de visualizacion y realizacion etimologicamente hablando. quizas llegue el dia en que pueda decir todo esto a la cara de la gente. que vulgar suena eso de gente cuando todo el mundo sabe a quien me refiero. bueno no todo el mundo. quizas todo mi mundo imaginario. mis amigos invisibles y mis pajas mentales fisicas y metafisicas y termonucleares. quien sabe, igual llega el dia en que las alas de los cuervos vuelvan a formar nuevos animales. quizas pueda llegar a querer dar explicaciones. creo que es cuestion de adaptacion, porque, hay que tener en cuenta que todo medio , para mi, es medio hostil porque mi ecosistema no se encuentra en este mundo. igual esta en el utero de mi madre o en los carros de mercadona. lo que está claro es que intento asimilar todo lo asimilable. aguantar todo y todo y todo y todo y lo que queda. pero sigo sin querer hacer nada. sigo queriendo estar siempre en mi edredon, en mi invierno perpetuo, leyendo libros tristes y aburridos. subrayar las cosas oportunas del tio henry miller, ese cabron. la simpleza del sopistant. estar tranquilo sin hacer absolutamente nada. y puede que sea porque no tengo la compañia adecuada.
no lo sabemos.
de momento solo podemos saber que el tiempo y la inercia en mi caso funcionan y que la vida y la muerte deberian durar 50 minutos.
como una mierda grande y pastosa me revuelco por el suelo con las manos dentro de los bolsillos del pantalon vaquero sucio y maloliente y azul y gastado y la niña de seccion me dice hola que tal, levantate del suelo , vas a poner perdido el suelo y yo solo puedo gritar en mi gruta de babas blancas como espuma de afeitar bigotes y mis costillas rasgan las vestiduras y mi estomago se ulcera a la velocidad del rayo y mi mente me dice que no postee a caballo ganador y yo le digo que no me gustan los animales que pueden matarte de una patada y la niña de seccion me está diciendo que se va a sacar un pecho, que se va a sacar un pecho que tiene que irse a casa y yo le digo que escupiré sobre su tumba y sobre la tumba de sus padres y que solo tengo en mente hacerle el maximo daño posible y que se aleje antes de que saque las manos de los bolsillos y me levante del suelo que lo estoy poniendo perdido. Y la niña de seccion dice que no diga tonterias que me levante de una putisima vez del suelo y que le ayude con ese grano que le ha salido en la teta derecha y yo grito al mismo tiempo que algunos hilillos de plastilina de babas caen sobre el suelo blanco y negro blanco y negro blanco y negro y mis piernas tiemblan cada una por su cuenta con su propio motor autonomo de gasoil y mi culo se tira pedos que no suenan y que son como pequeñas cargas de profundidad y mi espalda se contrae como el pellejo de una morcilla en la sarten caliente. La teta al aire con su pezon erecto al viento me dice que le quite el grano a la niña de seccion, que eso no se hace, que soy un cabron, que estoy loco, que no hago nada con mi vida, que mi vida es una putisima mierda, que mi vida no hace nada conmigo pero porque no puede que si no me multaria a mi mismo y yo no puedo dejar de babear, gritar y escuchar las voces dentro de mi cabeza que dicen que la niña de seccion tiene una teta muy botina, tiene un pantalon claro muy claro con cremallera semibajada y bragas rosas por detras y el pelo lacio casi como muerto pero sin estarlo y labios mojados a juego con sus bragas y el culo respingon como la novia del pato Donald y tiene las manos en las caderas y la teta derecha colgando fuera de su camisa semidesabotonada y de color verde campo en primavera con periquitos echando agua fria y potable que los niños beben mientras sus madres compran el pan. Y me dice que tengo que follarla como nunca la han follado por delante y por detras, lo mismo me tiene que dar. Y yo no puedo mas que gritar y pensar en pus, en costra, en sarna, en pelo negro y retorcido, en glandulas mamarias, en venas, en vasos linfaticos, en hormonas a qué sabran y en no tengo butano. No puedo levantarme porque soy un tetraplegico social. Y la niña de seccion se explota el grano con sus propios dedos que han tocado de casi todo. Han tocado pollas, han tocado chochos, han tocado carne y pescado, y bacalao, y piojos, y han tocado mierda de perro y de gato y pis de gato y pis de perro y su pelo y el pelo de su perro y la comida y la bebida que luego come y el interior de su vagina joven y caliente como el estrene de una cafetera para dos personas. Y su pus sale disparada contra el suelo en el que yo estoy tiritandogritando con los dedos encrispados y los pelos muertos. La niña de seccion se guarda la teta turgente y seca y de piel de gallina rellena de leche y glandulas en la camisa verde campo. Y yo descargo mis cargas de profundidad y no huelen casi a nada porque estoy hueco y seco. Y la niña de seccion dice que si no quiero levantarme que soy un hijo de puta que lo hago a proposito y que nunca podria pensar que yo podria ser como el resto de la gente y que se sentia tremebundamente decepcionada y que le estaba empezando a dar asco y que ya no podria llegar a sentir nunca mas nada por mi porque yo no demostraba ni el mas minimo apice de bondad, de caridad, de cariño y de felicidad y que yo no era nada hablador porque no tenia nada que decir porque me creia superinteligente y ella se sentia mal porque yo no le demostraba nada de lo que tanto alardeaba cuando estaba solo en mi casa mordiendome las uñas de los pies, y que no podia creer que me diera todo igual y que pudiera dejar que todo se fuera a la puta mierda sin decir nada; simplemente ahi tirado como un perro agonizando con la columna vertebral extrañamente doblada sobre si misma. Y yo no podia hacer mas que gritar y gritar mientras la niña de seccion se largaba para siempre porque soy un tetraplegico social y voy perdiendo aire por los miles de pinchazos que cada transeunte que pasar por la calle me realiza sin darse cuenta y me desinflo como un globo lleno de mierda que hace pfffffffff y deja paso a un felpudo humano que no se puede mover porque ha perdido todos los putos puntos percibidos al nacer con los cuales haces tus apuestas sociales con la gente que te encuentras.

no hay mas flores nonononononononono

noto que soy alguien que existe.
que ocupo un espacio
y el tiempo no me alcanza.

noto que hay ciertas similitudes.
que puedo llegar a entender casi cualquier cosa
menos el secretismo .

intuyo levemente que mi presencia es placentera
quizas de la misma forma
que no me gusta estar solo en el fondo.

noto que la edad es un grado
que hay que saber usar
a riesgo de parecer imbecil .

noto que la gente tampoco es para tanto
que son todos mucho mas simple
que lo simple que parecen ser .

como un cura pervertido que se pajea
a traves de la celosia del confesionario .

como todas las perchas, cuchillas, salivas
caderas, minifaldas, arañazos y pezones
que nombro .

noto que sigo teniendo mismo hueco vacio.
haga lo que haga .

las imbecilidades e hijoputeces de barra
no me ayudan en absoluto fuera de su ecosistema egolatra.
y todos lo sabeis .
haciendoos los remolones .
algunas con las manos en el pubis
otros con el pubis en las manos .

noto que tengo el mismo hueco de puzzle
escriba entrelineas o entre maderas.
noto que tengo el mismo hueco de madera,
entendiendo el rompecabezas
o disfrutando de tu lejana prohibicion.
entiendo que todo sea imposible
haga lo que haga .


6:40

cuando te das cuenta de lo poco que importas
se te ocurren cosas como botes de pringles vacios
esparciendo sus semillas

cuando sabes que el mundo es un puto pañuelo
¿que puedes hacer?
me temo que esperar a estar cuerdo.
si

el caso es esperar
como indomito trozo de mierda, si
como arrebatador acorde inventado
como tu
como yo
como nada
como una luna que es un pedrusco
pero miramos como tontos
como un "eres imprescidible"  a mi manera.
si
sigo pensando en cosas que nunca he vivido,
ya me conoces
tan fiel y tan cruel
como un perro lleno de garrapatas
como aquel antiguo faisan dorado
que jugaba al demacre

A estas alturas solo queda calma

Digamos

digamos que no hay nada que me preocupe ahora mismo
más que yo mismo
digamos que no gasto discoduro pensando.
digamos que nunca utilicé el verbo intentar
digamos que estoy borracho
digamos que no hay nada de nada
digamos que no tengo nada que decir
que estoy hueco, maloliente y seco.
digamos que las manzanas ayudan,
que me alivian el ardor de estomago.
Digamos que estoy bien
que no estoy bien
que si pero que no
que blablablá
pero que si que me importa
y no como torta.
Digamos que me afectáis todos
con vuestras agujas bicarbonatadas
Digamos que soy un buen actor
y sigamos concursando


Ultimo dia en la vida de una flor

Recuerdo un día de verano,uno de esos días que el sol no ofrece ni la más mínima tregua,que andaba yo bastante colocada por la calle, esa misma tarde, despues de comer un escaso filete de pollo medio crudo y unos guisantes de lata caducados hacía varios dias, me había metido algo de cocaína en la soledad del motel donde me hospedaba por aquel entonces.Era uno de esos
moteles que no salen en ningùn tipo de guìa subvencionada por el estado,muy barato eso sí,pero con más de doscientas
cucarachas por inquilino,paredes de papel descolorido, colillas del invierno pasado por el suelo,enmohecidas,y rodapiés renegridos con ese extraño polvo negro y nauseabundo que se crea en los rincones de los bares mas transitados.
Pues iba caminando hacia ningún lugar y los pasos se me mezclaban.Los de la pierna izquierda con los de la derecha y al
reves.Tenía, o al menos yo creía tener, la vista fija en un punto, unos dos baldosines más allá de mis pies y contabilizaba
mentalmente los chicles pegados, las alcantarillas, las colillas de tabaco rubio americano, y los papeles inservibles.
Iba cruzandome con personas grises dentro de grises vestido y grises cabellos ondeaban al viento.Miradas que se perdían
por mi propia voluntad y la de los demás supongo.Eran todos pequeños trozos de la ciudad, insignificantes trozos con menos
valía individual que un trozo de mierda de perro.Todos menos yo.Yo sí que iba segura a cada paso firme.Me salía vapor de agua del aura y lo inundaba todo a cada paso .Los ojos me volteaban sin mas motivo que ninguno.Todo era perfecto y unidimensional, plano e irrelevantemente acogedor.Sentía esa estupidez supina que te embarga en los grandes colocones,en esos que, al principio se cuentan con los dedos de la mano , y que al final, acabas harta.En definitiva,era todo grandioso aquel día que caminaba sin motivo ni fin,por aquella calle que ni recuerdo el olor.Pero todo se acaba y los colocones mucho más rapido.Aquel día me di cuenta de que todo había acabado cuando un frío charco de una lluvia que no mehabía dado cuenta que caía, traspasó la suela de mi zapato y me tocó los dedos de los pies.ALLANAMIENTO DE MORADA,CHAVALA.
VUELVE A TU CASA QUE TE HACE FALTA,MUCHACHA.Media vuelta y la diligencia ya vuelve a tener destino...
JOHN WAYNE JOHN WAYNE JOHN WAYNE JOHN WAYNE JOHN WAYNE JOHN WAYNE JOHN WAYNE JOHN WAYNEJOHNWAYNEJOHNWAYNEJOHNWAYNEJOHNWAYNE

Abrí los ojos y estaba en una cama que me resultaba asquerosamente familiar,era mi cama con sus sábanas de siempre, y sus babas pegadas en la almohada, la cama acartonada que yo la llamaba.La boca me ardía y por un momento creí que los dientes
se me iban a derretir y se quedarían pegados para siempre a mi lengua.Los sesos me retumbaban y la obra pública imaginaria de dentro de mi cabeza no hacía nada por facilitarme las cosas.Estaba en bragas sobre la sabana almidonada y mis blancos muslos se veían tan tan tan ridiculos,que tuve que taparme aunque eso me aproximara más a mi asquerosa muerte por asfixia.En mi mente resacosa solo había una palabra que lo inpregnaba todo:SAUNA.No podía dejar de pensar en mi cuerpo sin cabeza dentro de una sauna durante interminables horas de secano y humedad.La piel arrugada, desgarrada debido a la fragilidad que adquiere despues de tanta humedad."Estoy dentro de una sauna.Tengo que salir de aquí.Si permanezco aquí un segundo más, me estallará el cerebro reseco en cien pedazos y lo tendré que recoger todo.Hay que salir.
Tengo que escaquearme de esta antesala del infierno".Me incorporé de sopetón sobre el colchón y una oleada volcánica de
lava hirviendo que se precipitó esófago arriba casi me hace vomitar la vida entera.Aguanté el mal trago,me puse en pie agarrándome a la pared de la izquierda,la de la lámina imitación de Schielle, y caminé despacio despacio pasillo tras pasillo
hasta llegar al cuarto de baño.Mi vida cobraría un nuevo sentido tras pasar por el inodoro.Lo sabía,pero a mi mente volvía la sauna, sauna SAUNA SAUNA SAUNA SAUNA SAUNA SAUNA SAUNA y nunca mas se fue.

  • El Buen Gourmet , Vol.3
  • -Admirado Señor, ha llegado la hora del desayuno, espero que haya descansado tanto como le
    dije ayer. Si no ha sido así, me temo que tendré que utilizar el doloroso plan b. ¿Qué tal lleva
    las costuras del pene? Déjeme ver...Ajam, cicatriza correctamente. Como podrá comprobar, he
    pensado en todos los detalles, incluso en su miserable pene cosido, jajaja. Permítame la broma.
    Supongo que tendrá la vejiga a flor de piel. No hay nada como una buena meada matutina, ¿verdad?
    No se preocupe, ahora mismo le fabrico una nueva vía de escape. ¿Ve este taladro con su fina
    broca de acero? Normalmente estas brocas se utilizan para abrir agujeros del tamaño de un
    tornillo, para así poder manipular mejor la madera o aglomerado. Para que quede a escuadra, usted
    me entiende. Bueno, pues con dicho taladro voy a perforarle el pene hinchado ese que tiene,
    para que pueda usted orinar cuando quiera. Luego procederé a la cauterización de la nueva vía
    urinaria, con aquel minisoplete que puede ver usted sobre aquella mesa del fondo. Le sugiero
    que apriete todos los músculos de su cuerpo. Esto le va a doler un poco.

    Bueno, Señor Welsh, ¿cómo se encuentra? Ha sido usted increiblemente recio. Ahora puede mear
    a su gusto, aunque permítame que le diga que las primeras veces le escocerá un poquito.
    Muy bien, es ahora cuando he de preparar nuestro desayuno. Este bisturí es mi herramienta de
    trabajo predilecta. Con él le extraeré ambos testículos para cortarlos trasversalmente y
    sazonarlos tal como le dije anoche. ¿Sabe? Me encanta la mezcla del pimiento y la pimienta negra.
    Le da a los alimentos ese toque exótico pero al mismo tiempo rústico que tanto me gusta.
    Procedamos.
    Es normal que le duela un poco, estoy diseccionando ciertos nervios punzantes. No se angustie
    por la cantidad de sangre, tras la cauterización y costura de la herida, quedará usted como nuevo.
    Como un nuevo eunuco. Déjeme hacer...

    Bien Señor Welsh, ya me ve usted la cara enrojecida por su sangre. No hace falta que le diga que
    ha sido una operación bastante complicada. Dicho de una manera muy vulgar, tiene usted unos
    cojones de hierro. Jajaja. Perdón por la grosería. No se mueva de aquí mientras preparo la
    bechamel. Es usted el mejor compañero que he tenido en la vida, le felicito encarecidamente.

    Bien, bien, bien. Ya estoy de vuelta. Me he tomado la libertad de tardar un poco más y así
    cambiarme de ropa, porque me ha dejado usted perdido el traje, aquel traje de 1400 dólares.
    No se preocupe, en realidad no era muy de mi agrado, al no estar hecho a medida, por mucha
    calidad que tenga, no se me aclopaba perfectamente a la espalda, ya sabe. Esa estúpida
    protuberancia que le sale a uno por detras del cogote cuando se sienta en una silla demasiado
    baja. ¿Verdad que es lo peor que le puede pasar a un hombre de negocios? Yo siempre se lo
    estoy diciendo a mis compañeros de trabajo, pero nada. Al día siguiente vuelven a aparecer con
    esos trajes de 500 pavos, que más que trajes parecen latas de anchoas en aceite. Y ya ni
    hablemos de la combinación de corbatas que usan...
    Vayamos al grano Señor Welsh. He aquí sus deliciosos testículos al atún y nuez moscada,
    recubiertos de una finísima y suave película de bechamel. ¿Tiene usted hambre? Según me dicta
    mi dilatada experiencia, ahora usted vomita o intenta escapar. Permítame volver a repetirle
    que sería muy poco inteligente por su parte no probar sus testículos. Yo voy a por ellos,
    dese prisa si quiere catarlos, me he levantado con un hambre atroz.


    * * *

    El Buen Gourmet , Vol.2

    -Buenos días, ya se ha despertado el dormilón. Ha estado usted más de cuatro horas inconsciente.
    ¿Le gustan las películas de Woody Allen? Lo digo por aquello del dormilón. Es el nombre del
    mejor film de Allen. Se la recomiendo....bueno, si se porta usted bien, puede que se la ponga
    más adelante para que se distraiga si quiere.
    Como le dije, ya he preparado el trébol de cuatro hojas al vino y al limón y le he cosido el pene
    como prometí. Si mira usted en la dirección podrá comprobar que soy un cirujano excelente.
    Mucha práctica, sí.
    Qué me dice, ¿le apetece un pedazo de esta delicia? No tiene que temer,
    lo he lavado primero para quitarle restos de sangre y flujos. ¿Verdad que parece un plato japonés?
    No quiere, ya me lo temía. Es usted de los que aparentan tener más clase de la que realmente
    tienen. Usted se lo pierde....
    mmmmmm...ex qui si to.
    Bueno, por hoy ya está bien, le voy a suministrar la medicina adecuada para que pueda descansar
    toda la noche y reponga fuerzas, mañana será un día muy largo y las va a necesitar. ¿Quiere
    saber un adelanto del desayuno de mañana? Mañana tendremos testículos rellenos con atún,
    tomate, pimiento, pimienta negra y nuez moscada. Todo recubierto con una finisima capa de
    bechamel.

    El buen gourmet, vol.1

    -curiosa pregunta me hace, caballero. Pero denoto en su tono algo similar al orgullo masculino.
    No pensará usted que nunca me la he planteado, ¿verdad? Aunque no lo crea, porque se por
    experiencia que no lo creerá, siempre tengo en la cabeza esa pregunta. Puede sonar irónico, y
    más para mí, que se en lo que se va a convertir su vida en sus últimos espasmos. Si le digo la
    verdad, no lo se. No tengo ningún motivo punzante, ni oigo voces ni nada por el estilo.
    Simple y llanamente digamos que no tengo corazón. Ahora es cuando usted debe intentar liberarse
    de sus ataduras. Siempre que le digo a alguien como usted que no tengo corazón, piensa en sus
    hijos y su esposa, ¿me equivoco? ¿Acaso no está rememorando ahora mismo esos dulces veranos
    de soltería, cuando se amaban secretamente? ¿Acaso no está visualizando las primeras palabras de
    sus hijos? Sois todos tan predecibles...de verdad me canso y sufro por vosotros en silencio. De
    verdad que me culpo por los pecados de toda la Humanidad. No puedo soportar ser de la misma
    especie que vosotros. Y sí, se puede decir que eso es lo más parecido a un motivo, en estas
    circunstancias, señor. Bueno, le diré lo que voy a hacer con usted ahora. Nada puede pararme,
    como ya se habrá; dado cuenta. En primer lugar voy a utilizar estas tijeras metalicas especiales
    para limpiar pescado en su glande. Voy a recortarlo en final capas, como si se tratara de una
    manualidad en aquella clase de Pretecnología, ¿recuerda? Yo solía preguntarle a la profesora
    si el nombre de esa asignatura le parecía correcto. Ella se reía siempre y me tocaba los pelos
    de la coronilla. Luego yo tenía que pasarme la mano por la zona para volver a peinarme. ¿No
    le sucede a usted lo mismo?¿No tiene que pasar la mano por el cabello donde
    le han acariciado? Yo creo que es cuasi un acto reflejo, un malestar inconsciente contra la
    sumisión. Irónico. Lo dicho, le recortaré el glande y lo depositaré en aquel plato que puede
    usted ver a su derecha. Le aconsejo que si tiene ganas de orinar, lo haga cuanto antes, porque
    despues coseré el pellejo de su pene, formando un buñuelo-quiste estrambótico. Mientras usted se
    repone del dolor, con las capas de glande del plato formaré una especie de trébol de cuatro hojas
    adornado con un chorrito de vino blanco y otro de limón. Imagino que no habrá probado esa receta
    en su vida. Ahora tiene la oportunidad si quiere, le aconsejo que lo haga, porque está exquisito.
    basta de charla. Procedamos...